Proyecto Tuning

  • Los puntos de partida del proyecto, sus antecedentes, se sitúan en la creación de un área de Educación Superior Europea, la necesidad de calidad y mejora del empleo y la ciudadanía (necesidad de compatibilidad, comparabilidad y competitividad) y una visión de la educación desde la perspectiva del que aprende (cambio de paradigma: de la educación centrada en la enseñanza a la educación centrada en el aprendizaje).
  • A partir de ahí, los objetivos que se plantearon fueron:
  • Facilitar la convergencia en la Educación Superior Europea.
  • Elaborar puntos de referencia para el análisis y comparación de las estructuras de las titulaciones.
  • Incentivar a las universidades a desarrollar sus estrategias no solamente con referencia a los contenidos/conocimientos, sino también a las competencias generales y las específicas.
  • Desarrollar el nuevo paradigma de educación centrado en el estudiante y encauzarlo hacia la gestión del conocimiento.
  • Responder a las demandas crecientes de una sociedad de aprendizaje permanente y de una mayor flexibilidad en la organización del aprendizaje.

Al mismo tiempo, un objetivo más general del proyecto fue servir de plataforma para el intercambio de experiencias y conocimientos entre países, instituciones de educación superior y personal en lo que se refiere a la aplicación del proceso de Bolonia a escala europea, con el fin de facilitar una mayor transparencia de las estructuras educativas e impulsar la innovación mediante la comunicación de las experiencias y la determinación de buenas prácticas, al objeto de favorecer la convergencia en la educación superior en Europa.

En el proyecto participaron 135 universidades, lideradas por la Universidad de Deusto y la Rijksuniversiteit Groningen. Se fijaron cinco ejes de acción: 1. competencias genéricas; 2. competencias temáticas específicas; 3. ECTS como un sistema de acumulación; 4. aproximación a la enseñanza, aprendizaje y evaluación y 5. calidad. En cada eje de acción, se siguieron procesos de trabajos semejantes: análisis de la información especializada sobre el tema, reflexión y debate en equipos de expertos, validación por las redes europeas correspondientes, extracción de conclusiones.

Con respecto a la línea de trabajo centrada en las competencias generales (la que nos interesa en esta ocasión), se partió del análisis de cerca de una veintena de estudios en este campo. A partir de ahí, se elaboró una lista de 85 competencias y destrezas genéricas consideradas pertinentes por empresas privadas e instituciones de educación superior, que se clasificaron en tres grupos: instrumentales, personales y sistémicas. Esta lista sirvió de base para la confección de un cuestionario provisional, que fue discutido y consensuado entre los diferentes grupos. Tras los ajustes necesarios, se elaboró el cuestionario final de 30 competencias que se sometería a estudio. Cada Universidad envió y recibió los cuestionarios de 150 graduados, 30 empleadores y 15 académicos, lo que supuso un número total de respuestas de 5183 graduados, 944 empleadores y 998 académicos.

Las competencias seleccionadas e investigadas por el Proyecto Tuning fueron:

  • Competencias instrumentales:
    • Capacidad de análisis y síntesis.
    • Capacidad de organizar y planificar.
    • Conocimientos generales básicos.
    • Conocimientos básicos de la profesión.
    • Comunicación oral y escrita en la propia lengua.
    • Conocimiento de una segunda lengua.
    • Habilidades básicas de manejo del ordenador.
    • Habilidades de gestión de la información (habilidad para buscar y analizar información proveniente de fuentes diversas).
    • Resolución de problemas.
    • Toma de decisiones.
  • Competencias interpersonales:
    • Capacidad crítica y autocrítica.
    • Trabajo en equipo.
    • Habilidades interpersonales.
    • Capacidad de trabajar en un equipo interdisciplinar.
    • Capacidad para comunicarse con expertos de otras áreas.
    • Apreciación de la diversidad y multiculturalidad.
    • Habilidad de trabajar en un contexto internacional.
    • Compromiso ético.
  • Competencias sistémicas:
    • Capacidad de aplicar los conocimientos en la práctica.
    • Habilidades de investigación.
    • Capacidad de aprender.
    • Capacidad para adaptarse a nuevas situaciones.
    • Capacidad para generar nuevas ideas (creatividad).
    • Liderazgo.
    • Conocimiento de culturas y costumbres de otros países.
    • Habilidad para trabajar de forma autónoma.
    • Diseño y gestión de proyectos.
    • Iniciativa y espíritu emprendedor.
    • Preocupación por la calidad.
    • Motivación de logro.

Desde nuestro punto de vista, son varios los problemas que presenta esta propuesta. Por un lado, cabe señalar la propia clasificación, muy difícil de justificar en algunos casos. Por otro lado, el hecho de que cada competencia se refiera a alguno de los elementos que la conforman: conocimientos, capacidades o habilidades. No hay que olvidar que una de las características de las competencias es que están interrelacionadas, vinculadas unas a otras, por lo que cualquier intento de agrupamiento debe considerar esta circunstancia. Podemos ver, además, que en algunos casos se separa los conocimientos de la aplicación o actuación. Sería conveniente no perder el enfoque integral recogido en las definiciones del apartado anterior, y pensar en cada una de ellas como conjunto de conocimientos, actitudes y habilidades movilizadas en contextos específicos, para realizar tareas concretas de manera eficaz. Se trataría de evitar denominarlas a partir de uno de los componentes (conocimientos, capacidades, habilidades, actitudes) para posibilitar una comprensión y definición más coherente con los planteamientos de base.

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